Habiendo desarrollado la idea de Planificación Estratégica como esa planeación flexible de largo plazo, considerando el entorno, podemos elaborar las siguientes afirmaciones e interrogaciones:• Para hacer Planificación Estratégica es necesario visitar el futuro.
• Pero como el futuro no ha sucedido aún ¿Cómo puedo visitar lo que aun no existe?
• Sin embargo si planificaré a 5, 10, 15 o más años, necesito saber cual será la configuración del entorno para entonces. De lo contrario ¿Cómo seleccionaré las acciones a realizar?
• Tenemos una necesidad de conocimiento por un lado y una imposibilidad de satisfacción de esa necesidad por otro.
• ¿Debemos resignarnos a no satisfacer la necesidad?
• ¿O es necesario apelar a la creatividad para resolver la cuestión?
De la misma forma que hizo el hombre para volar aún que no había nacido para volar.
De la misma forma que hizo el hombre para desplazarse a mayor velocidad que la de su propio desplazamiento.
De la misma forma que hizo el hombre para viajar fuera de su planeta
De la misma forma que hizo el hombre para lograr poner en contacto instantáneamente a las personas, sin importar la distancia que existiese entre ellas.
De la misma forma que hizo el hombre para desplazarse sobre la superficie del agua, y debajo de ella.
Cada una de estas hazañas humanas fueron alcanzadas mediante la Imaginación. Lo que hizo el hombre para realizar semejantes proezas tecnológicas (y tantas otras) fue imaginar que lo podía hacer. Imaginó que podía volar, navegar, sumergirse, comunicarse más allá de la fuerza de su grito. Y porque lo imaginó, porque creyó que era posible, lo logró.Ahora debo ser muy cuidadoso para no tergiversar la idea de escenarios. Porque dan ganas de decir que si el hombre imagina que puede conocer el futuro, lo logrará. Y esto, en el estado actual del conocimiento, sería un gran error.
¿Nos resignamos entonces, a no satisfacer la necesidad enunciada? Nada de resignación.
Primero conviene que nos preguntemos si podemos determinar exactamente ¿cual es nuestra necesidad? ¿Es conocer el futuro? o ¿Es poder saber a priori como lo enfrentaremos cuando él llegue?
El hombre necesitaba imitar a los pájaros para moverse en el aire o necesitaba volar simplemente? ¿Necesitaba el hombre imitar al viento o a las gacelas o su necesidad consistía en desplazarse mas rápido y con menor esfuerzo propio que el que le permitía su capacidad física?Si no se hubiesen planteado adecuadamente estas preguntas no hubiésemos volado, ni navegado ni trasmitido a través del éter ni existiría el motor de combustión interna (y tampoco los conflictos del petróleo, claro).
Por ello la pregunta de rigor es: ¿Necesitamos conocer hoy la configuración del futuro? Y la respuesta que me parece que es: Salvo que sea muy ansioso no necesito eso. Lo que requiero es que cuando ese futuro llegue yo esté adecuadamente preparado para poder enfrentarlo. Porque en realidad lo que debiera interesarme es mi supervivencia, como persona o como organización. Es para eso que deseo estudiar el futuro. Y me remito al ejemplo que dimos en el anterior artículo de este blog referido a lo sucedido cuando llego tarde al aeropuerto y pierdo mi vuelo frente a la posibilidad cierta que tenía de evitar tal suceso desagradable.
Para poder contestar la pregunta desarrollada ahora, diremos que necesito crear, inventar, desarrollar una herramienta que me permita responder. La “Prospectiva” nos ayuda a encontrar esta metodología. ¿Qué nos enseña la prospectiva? A comenzar esta acción de estudio del futuro, respondiéndonos dos preguntas básicas:
Pregunta Nº 1: ¿Por qué no?
¿Por qué no puedo volar? ¿Por qué no puedo navegar? ¿Por qué no puedo correr a 150 Km/h? La limitación no existe en la naturaleza. Solo existe en mi mente.
Al responder esta pregunta puedo decir: No puedo volar porque soy más pesado que el aire, es decir que la tierra me atrae con una fuerza hacia su centro (mi peso). Entonces solo necesito anular esa fuerza. O sea que no es necesario que estudie el vuelo de los pájaros para volar, sino que debo concentrarme en cómo hacer para inventar una fuerza igual y de sentido contrario a mi peso y así poder volar. Y de esta forms surgirá la idea de la fuerza de sustentación aerodinámica y con eso aprenderé a volar. Veamos ahora la segunda pregunta:
Pregunta Nº 2: ¿Qué pasaría si…?
Si me digo:¿Qué pasaría si arrojo un trozo de acero al agua?Se hundiría y…
¿Qué pasaría si lo apoyásemos sobre un trozo de madera?
Si el trozo de madera es suficientemente grande puedo hacer flotar el trozo de acero.
¿Qué pasaría si retiro la madera?
Se volvería a hundir.
Y ¿por qué?
Porque retiramos la plancha que flota y sostenía al acero y ahora el peso del trozo de acero lo hace hundir
¿Y por qué flota esa madera ¿Es que no tiene peso?
Si, pero el agua lo contrarresta
¿Y por qué el peso de la madera puede contrarrestarse y el del acero no?
Tal vez porque el agua proporciona una sustentación menor al peso del acero, o que esa sustentación es mejor para los materiales de baja densidad como la madera.
¿Y que pasaría si aumento la densidad del acero?
Tal vez logre la sustentación necesaria.
¿Qué pasaría si al trozo de acero lo hago hueco?
Como el volumen es el mismo, pero el peso menor porque lo he ahuecado, es menor la densidad.
¿Entonces si hago navíos de acero pero con grandes compartimentos de aire, puedo hacer navegar al acero?
Y puedes construir barcos que naveguen sin necesidad que sean de madera.
Obviamente la reflexión anterior solo intenta producir una sensibilización respecto de los conceptos que intentamos establecer. La metodología es más complicada, rica y expansiva. Pero hemos pensado como propone la Prospectiva.
continuar con la presente conceptualización respondiendo a la pregunta “¿Qué no son los escenarios?”
1. No son Proyecciones, predicciones o preferencias (en Planificación por Escenarios no se extrapola el pasado)
2. No están relacionados con las actividades de los planes. (no son las formas de llegar a la meta sino las configuraciones del entorno cuando lleguemos a la meta, al futuro)
¿Y qué otra cosa son?
1.-Desafíos supuestos (imaginamos una configuración del futuro muy desafiante, que nos obligue a estar muy preparados)
2. Desarrollo de estrategias y pruebas (el qué haremos frente a cada situación que en el futuro pueda suceder y como validamos la bondad de cada estrategia seleccionada para cada caso)3. Manejarse con preguntas y no respuestas (las proyecciones son respuestas y por ello no deben usarse).
4. Considerar que la configuración de un escenario es el conocimiento de todas las variables (cualitativas y cuantitativas) que influyen sobre nuestros objetivos. Variables cualitativas existen, siendo aquellas que no podemos cuantificar. Por ejemplo, el clima puede ser un factor que influya en el desarrollo de nuestro plan, pero no podemos determinarlo con un parámetro, un número. No conocemos una variable cuanttitativa que represente el clima, pero debemos considerar escenarios con diferentes climas.
Es decir que la idea de planificar el futuro consiste no en adivinarlo, sino en imaginar configuraciones posibles de ese futuro, a las que llamaremos escenarios. Y deberemos desarrollar un plan estratégico para cada escenario imaginado, de manera tal que cuando llegue el momento y aparezca alguna de las opciones diseñadas o imaginadas, tengamos un plan elaborado para esa contingencia.
Este planteo no solo me permite estar en la mejor condición posible cuando acontezcan las situaciones sino que permite preguntarme ¿Cómo desearía que fuese esa configuración del futuro y qué puedo hacer ahora para que suceda lo deseado.
A esto se le suele llamar ·Intervención Estratégica" y cuando me pregunto ¿que puedo hacer? En realidad estoy diciendo la configuración del futuro que deseo, o sea ¿Cuál es el escenario que me agradaría?
La Intervención Estratégica es entonces actuar en el presente para crear mas posibilidades de tener un mejor futuro
Resumiendo un escenario es una configuración del entorno que puede suceder, que es factible. No digo: probable, solo digo: factible; esto es que pueda suceder y no que probablemente suceda. En lo posible no conviene asignar probabilidad a cada escenario pues será muy difícil no asignar recursos al plan a desarrollar en el caso que se de la configuración de ese escenario. Y la idea no es adivinar, sino hacer hoy lo necesario para que suceda lo que me agradaría y estar preparado por si sucede algo que puede dificultar mi continuidad de no estarlo.
En la gestión de las PyMEs hay una gran tendencia en gestionarlas bajo el lema: “como vaya viniendo vamos viendo”. Y con este artículo pretendemos mostrar que ya no puede dejarse en manos de la casualidad la supervivencia de la organización. Es necesario que cada Gerente se entrene en estas técnicas, aunque la organización sea una pequeña empresa.
Por ejemplo ¿Sirve el uso de simuladores para la Planificación por escenarios? Pues claro que si, la simulación es un arma poderosísima, ya que una vez que he construido el modelo computacional puedo plantear 10.000 o más escenarios.
Ahora, considerando que la configuración de cada futuro va cambiando cuando se torna en presente, es necesario hacer planes flexibles, esto es que se pueda mudar de un plan a otro sin que sea necesario realizar importantes inversiones o realizar grandes gastos, caso contrario la metodología carece de utilidad. Esto es: Podemos realizar la Planificación Estratégica a muy largo plazo mediante la creación de escenarios y diversos planes para cada uno de ellos en tanto y en cuanto los mismos sean de alta flexibilidad para mudar de uno a otro con facilidad al cambiar el escenario futuro.




